martes, 8 de enero de 2008

¿Y si estamos soñando?

En la busqueda de una verdad indudable Descartes comienza por poner en duda todos los saberes considerados verdaderos. Duda de los conocimientos cuya fuente es la experiencia sensible porque los sentido a veces nos engañan y duda de la existencia del propio mundo material, de nuestro mismo cuerpo que es parte de ese mundo. Y lo hace por la dificultad, por la imposibilidad de distinguir cuándo estamos despiertos y cuándo soñamos.
Calderón de la Barca, contemporáneo de Descartes, expresa en su drama “La vida es sueño” la idea cartesiana. Aquí tienes la representación de dos de los monólogos más conocidos:



Es verdad, pues: reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!):
¡que hay quien intente reinar
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Miguel de Unamuno plantea otra posibilidad: la idea de que el universo y el hombre sean un sueño de Dios.
"¡La vida es sueño! ¿Será acaso también sueño, Dios mío, este tu universo, de que eres la conciencia eterna e infinita? ¿Será un sueño tuyo? ¿Será que nos estás soñando? ¿Seremos sueños, sueño tuyo, nosotros los soñadores de la vida? Y si así fuese, ¿qué será del universo todo, qué será de nosotros, qué será de mí cuando tú... despiertes? Miguel de Unamuno.Vida de Don Quijote y Sancho.
Y finalmente tenemos la versión oriental de Borges:
“Chuang Tzu soñó que era una mariposa, y no sabía, al despertar, si era un hombre que había soñado ser una mariposa o si era una mariposa que ahora soñaba ser un hombre”.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

De Rafael Gonzalez Molina:
En este monologo de Calderon de la Barca en el cual hace referencia a un sueño el cual lo utiliza Descartes en su intento de busqueda de la verdad a l intentar diferenciar si somos capaces de saber cuando nos encontramos en estado de sueño o en estado de vigilia en el cual si podremos pensar con claridad en el cual no mezclemos los sueños con nuestro pensamiento racional libre de
ideas que no se presenten de forma clara y distinta.Un saludo.

Anónimo dijo...

El Hombre lleva preguntándose durante siglos y siglos, si su existencia y características en este mundo son reales o no.
Uno de los pioneros en pensar y filosofar seriamente sobre esta cuestión, fue el gran filósofo Descartes, ya que uno de sus pensamientos mas conocidos fue el de "Soñar viviendo o vivir soñando".
El también famoso, Calderón de la Barca, contemporáneo de Descartes, realizó un gran soliloquio en una de sus grandes obras, "La vida es sueño". Pues bien, en este soliloquio, llamado "Segismundo", cuenta al lector como un preso, vetado totalmente de libertad y encadenado, prefiere pensar que la pena que esta viviendo es solo sueño, y no esta ocurriendo verdaderamente.
En esta obra se observa el pensamiento de Calderón de la Barca, concluyendo que la vida que el Hombre vive apasionadamente, no es mas que un sueño, y ningún sueño se puede considerar como realidad. Por lo tanto el ser humano vive una realidad soñada.
Otro autor que también ha reflejado su opinión sobre la vida soñada en el Hombre, fue Miguel de Unamuno. afirmando que lo vivido en los seres humanos son sueños de Dios, según los sueños de Dios, así serán nuestros actos.
Del mismo modo, Borges dijo que no se sabe si somos lo que soñamos, o si la realidad sólo fue un sueño.
Por todo ello, cada ser humano deber vivir su vida según crea conveniente, soñando despierto o no despertar y seguir soñando.

Autor: David Romero Mateos
Curso: 2º Bachillerato - O

María del Carmen García Rojas dijo...

Sobre Descartes
Ante la realidad existente o inexistente de estos poemas podemos poner en duda hasta nuestra propia realidad, quizás solo seamos un sueño de Dios, pero grande a de ser ese maestro que nos maneja con hilos invisibles y que nos impulsa a hacer lo que deseamos o desean otros.
Aunque pienso como puede ser un sueño el dolor que se siente ante cualquier circunstancia adversa a la vida, pero por otro lado en mis sueños aparecen contenidos emotivos y emociones fuertes como el miedo o el deseo de escapar de algo, de alguna cosa a la que inconscientemente no quiero enfrentarme, entonces en esos momentos críticos es cuando no sé si lo que estoy viviendo es una realidad o un sueño.
Como bien dijo Descartes en su momento “yo sólo sé que existo” y yo me baso en esto para diferenciar la realidad del sueño, yo sé que existo y mi realidad es la que vivo día a día conciente de todos mis aptos, la otra en la que me siento como la interprete de un sin fin de historias interrumpidas, construidas parcialmente con evocaciones, y con frecuentes cambios de escenario esos son indudablemente mis sueños.