martes, 16 de octubre de 2007

Texto de Gorgias, el sofista

"La palabra es una gran dominadora, que con un pequeñísimo y sumamente invisible cuerpo, cumple obras divinísimas, pues puede hacer cesar el temor y quitar los dolores, infundir la alegría e inspirar la piedad (...) La persuasión, unida a la palabra, impresiona al alma como ella quiere (...) Tal como los distintos remedios expelen del cuerpo de cada uno diferentes humores, y algunos hacen cesar el mal, otros la vida, así también, entre los discursos algunos afligen, y otros deleitan, otros espantan, otros excitan hasta el ardor a sus auditores, otros envenenan y fascinan el alma con convicciones malvadas». (Gorgias, Elogio de Elena)

7 comentarios:

Anónimo dijo...

De: Rafael González Molina
En este texto Gorgias hace referencia a la palabra como arma para erradicar problemas.Lo que nos hace pensar que se trata de la dialectica la cual fue utilisada en la democracia ateniense para hablar al publico e intentar convencer a tu adversario de tu pensamiento a traves de argumentos expresados por la palabra.De hay que se le trate como arma infalible de convicción.A traves de esa metafora de la cual trata el texto nos permite atribuir a gorgias al grupo de los sofistas
los cuales son los precusores y difución de la dialectica.Un saludo.

Anónimo dijo...

María Igorra Puntas

Este texto de Gorgias esta claramente destacando su punto de vista del escepticismo a traves de la palabra,para él la palabra puede llegar a convenserte pero nunca puedes llegar a conocimiento pleno de las cosas ya que es un medio de convención, es el caso de la religión tu puedes llegar a creer en ella pero no sabes si dios existe o no solo podemos saber lo que nos llega mediante la palabra, el verdadero saber no lo podemos encontrar.

María del Carmen García Rojas dijo...

Mª DEL CARMEN GARCÍA ROJAS
Como ya hemos estudiado a los sofistas cabe decir que una de sus artes era la retórica, usaban la palabra para vivir de ella, aunque algunos como Gorgias utilizó la palabra para argumentar sus teorías filosóficas.
Realmente la palabra no tiene un cuerpo físico pero tiene gran poder, aquellos que tengan don de palabra como bien escribe Gorgias podrán tener influencia en las decisiones de algunas personas al igual que con simples sonidos puden hundir la moral de otras.
En definitiva la palabra aunque no es una realidad existente es un arma de doble filo a la que debemos temer ya que si no llegamos a entender el significado que en ellas se encierra pueden causarnos confusiones irreparables en algunos casos.

Anónimo dijo...

El texto de Gorgias aqui presentado, afirma que el uso de la palabra puede llevar al ser humano a sentir infinitas sensaciones.
Es por ello que mientras que la palabra puede hacer que el Hombre llegue al máximo punto de alegría y exaltación, del mismo modo puede hacer que una persona sufra constantemente, pudiendo llegar al extremo caso de su muerte, muriendo esta por las envenenadas palabras de los malignos escritores.

Autor: David Romero Mateos
Curso: 2º Bachillerato - O

cHARO cORDOBÉS dijo...

Charo Cordobés
Georgias,el sofista
El texto de Georgias nos dice que la palabra y con élla quien la domine,puede hacer feliz o desgraciada a otra persona,según el contexto que lleve.

Anónimo dijo...

En el texto Georgiasnos da a entender que la palabra es el arma mas poderosa que tiene el hombre para defenderse, animar, curar, herir, destruir, matar. es un cuerpo invisible que se utiliza para un sin fin de sentimientos.
pienso que el hombre la usa depende de su intención sea buena o mala, yo aprendí a hablar siempre pensando antes, alguien me dijo una vez que de abundancia de tu corazòn habla tu boca, y es facíl destruir algo o a alguien pero seguro que es más facilno hacerlo, sabiendo hablar.

Anónimo dijo...

De:Juan A. Sújar

En este texto, para Georgia, lo más importante es la palabra, ya que está es un don con el cual puedes emocionar, alegrar o por el contrario puedes angustiar y entristecer, con el simple hecho de hablar. Los Sofistas la utilizaban como medio para convencer a la gente, para que estos hiciesen lo que ellos querían.